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Disfrutemos en nuestra parrilla BBQ Grill de costillas de cordero lechon

Disfrutemos en nuestra parrilla BBQ Grill de costillas de cordero lechon

Enero y febrero son los meses en los cuales podemos disfrutar de los corderos más sanos y frescos, porque como nacen entre septiembre y octubre reciben los primeros meses de su vida solo leche, haciendo de su carne una de las más sabrosas y tiernas que podemos preparar en nuestras parrillas.

Para parrillar estas costillas prepararemos un chimichurri para adobarlas (ponemos en una juguera cuatro dientes de ajo, perejil, cilantro, ají verde, una taza de vinagre y una cuchara de aceite, sal y pimienta a gusto). Recomiendo dejar adobando en una fuente las costillas mínimo durante tres horas, ahora si lo dejamos de un día para otro es lo ideal.

Como hemos señalado en otras oportunidades la clave para conseguir un asado de excelencia es la temperatura de la parrilla. En el caso del cordero se sugiere que la carne quede bien cocida.

Para que no se quemen esos huesos expuestos (que son tan característicos de las costillas del cordero) hay que cubrir los huesos con papel aluminio cuando sellemos la carne.

El fuego de la parrilla debe ser alto en primera instancia para sellar bien las costillas. Según el tamaño de las costillas es conveniente sellarlas durante 10 o 15 minutos por lado, comenzando siempre por la parte del hueso.

Luego de sellarla subir la parrilla o bajar el fuego a temperatura media. Parrillar durante 15 a 20 minutos, para fortalecer el sabor y aroma de la carne es conveniente ir remojando con el adobe con una brocha o una rama de perejil u otra planta que tenga a mano.

Luego de asarlas hay que retirarlas de la parrilla y dejarlas reposar durante uno minutos en una fuente cubierta de papel aluminio y servirlas.

Mientras disfrutamos de esta sabrosa carne les comentamos que el cordero es reconocido como el animal doméstico comestible  más antiguo del mundo. Los primeros registros son en el Medio Oriente hace 9.000 años, y en nuestro país se comenzó con su crianza a mediados de 1.800 en la Patagonia.

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